SEXUALIDAD Y GÉNERO
NUESTRA SEXUALIDAD ES NUESTRA RESPONSABILIDAD:
La sexualidad es parte integral del ser humano y se expresa a través de las relaciones sociales y también vínculos afectivos entre las personas. No se reduce al sexo o a las relaciones coitales: sino que en ella se combinan aspectos biológico-reproductivos, socio-afectivos y ético-morales.
Esto quiere decir que la sexualidad esta asociada al cuerpo, a las diferentes sensaciones, pero también lo está al desarrollo de la afectividad, de la identidad personal y de la autoestima.
CONDUCTA SEXUAL:
Es el modo en el que se actúa, la forma de relacionarse. Es la forma en que se hacen las cosas, se trata a los demás, se resuelve la vida diaria, se decide sobre cualquier asunto.Se define como la búsqueda y expresión de conductas y de contactos físicos, además implica deseos, preferencias y fantasías.
Si bien nuestra sexualidad se expresa en conductas o formas de actuar y manifestar interés por el acercamiento físico y emocional hacia otra persona, la conducta sexual se guía tanto por impulsos físicos o emocionales como por ciertas ideas, creencias y valores que aprendemos del entorno social, Por ello, es necesario que aprendamos a tomar decisiones relacionadas con nuestra sexualidad, reflexionemos sobre los aspectos físicos y emocionales, las ideas, valores y creencias involucrados. Está forma de proceder contribuirá a que seamos responsables con nuestra sexualidad y, por ende, con nuestro desarrollo integral y proyecto de vida.
APRENDIENDO A TOMAR DECISIONES:
Antes de tomar una decisión de cómo actuar respecto a tu sexualidad, es importante dedicar un tiempo para reflexionar sobre los principios, ideas, valores y conductas que consideres convenientes para ti respecto a tu sexualidad.
Un principio que te puede ayudar como punto de partida es el siguiente: toda conducta sexual debe de expresarse en el marco del respecto, la libertad y la integridad de las personas.
Además, es importante pensar en:
- La responsabilidad contigo misma/mismo
- La comunicación y confianza
- El respeto y la equidad con las personas con las que te relacionas
- El cono cimiento de los riesgos o posibles consecuencias, y cómo prevenirlos y afrontarlos
La capacidad de tomar decisiones se logra de manera gradual. En la adolescencia se presentan dudas para tomar decisiones, con la elección de la profesión, la preferencia de grupo de pares o tener una pareja. Sin embargo, el desarrollo del pensamiento abstracto permite plantear diversas posibilidades de solución ante una situación o problema, anticipar las consecuencias de las acciones que se piensa tomar y evaluar riesgos. Hay decisiones que no son sencillas de tomar como elegir una pareja, postergar el inicio de las relaciones sexuales, utilizar métodos de protección para prevenir un embarazo. Por tanto, es conveniente que nos tomemos el tiempo, para informarnos, para conocer bien los temas. También es de suma importancia intercambiar impresiones con nuestras madres y padres, tutores, etc., antes de tomar decisiones que puedan perjudicar nuestro proyecto de vida.
PENSAMIENTO ABSTRACTO:
"Es el reflejo mediato y generalizado de la realidad; es una forma de conocer el mundo más allá de los sentidos. Nos permite percatarnos de las relaciones entre diferentes elementos, además de desarrollar ideas nuevas, aprender de experiencias pasadas y reflexionar sobre el futuro. El pensamiento abstracto es una de las últimas capacidades cognitivas que adquirimos los seres humanos.
Otro aspecto importante para la toma de decisiones responsable es obtener información confiable y respaldada por diversos estudios sobre la sexualidad, de manera que prevengas la posibilidad de que tu proyecto de vida se afecte por diversas situaciones:
- Un embarazo
- Infecciones de transmisión sexual
- Violencia sexual
Finalmente, es de importancia fundamental establecer comunicación con personas adultas de confianza, quienes pueden estar en la familia, en la institución educativa o tal vez en el barrio. Esta comunicación es un factor protector en relación con conductas de riesgo sexual, porque brinda orientación, y condiciones de diálogo y de reflexión necesarias para una vivienda sana y responsable de la sexualidad, acorde con la etapa que se está viviendo